La Película de la Vida by Malick









-spoiler free-


La expresión ¡Santo Cielo! podría salir de la boca de cualquier espectador tras el visionado de "The Tree of the Life" de Malick.


Este tipo es un loco, un jodido loco con una sensibilidad estética, narrativa y poética por encima del más dotado para el Arte. Debe haber sufrido mucho, y todavía lo debe estar haciendo y apuesto (apostamos) a que no se lo quitará de encima hasta el final de sus días. Su sufrimiento es reflexión y su reflexión se traduce en una magna oda darwiniana.


Lo que uno representa en el Universo y lo que deja de representar está en el Pensamiento, en el Recuerdo que ni siquiera sabe que tiene (tenemos). El Sufrimiento y el Amor de nuestros ancestros está dentro de nosotros. Todo es Pensamiento, todo es ADN y lo siento pero, aquí Dios somos todos.


Malick ha creado una obra a la que sólo le falta trasmitir olores:


- El olor a mar
- el olor a metal, 
- el olor a sangre, 
- el olor a humo, 
- el olor a magma,
- el olor a musgo,
- el olor a miedo,
- el olor a leche,
- el olor a madre,
- el olor a padre,
- el olor a hijo,
- el olor a infinito.
- el olor a amor y el olor a dolor.


Sólo faltaba eso.










Porque el diálogo es rumiante y circunstancial, en algunos momentos, imperceptible, es un segundo plano que funciona de palanca para luego continuar con la digresión.


Es larga.
Es preciosa.
Es efímera.
Es abismal.
Es real.
Es lenta.
Es soñada.
Es especial.
Es intensa.
Es complicada.
Es abrumadora.
Es turbadora.
Es lo que tenía que ser.


Por no hablar de los protagonistas. Son las gacelas y leones de National Geografic, animales humanizados con principio y final, mitad víctima mitad depredador. Justos e injustos a partes iguales. Con el peso del Pasado y la obligación del Futuro se equivocan amando.


La actriz, Jessica Chastain, es un placer, bella, creíble y digna de amar. Cada una de sus lágrimas (o sonrisas) son caricias de madre. Madre de unos niños  soberbios, superdotados y magistrales. Otro mérito de Malick y su maestría macro y telescópica del retrato, del matiz, del detalle, del mejor documental humano hasta la fecha filmado.


Brad Pitt, luchando por su mejor drama, por su Oscar, por el respeto que algún día tendrá. Todavía fuerza el mentón para que su belleza inmejorable no le perjudique en la verosimilitud de su faceta de padre. Padre preocupado, padre angustiado, padre equivocado y padre amante. 


De Sean Penn esta vez no hablamos, aunque luego se enfade, como le ha pasado con Malick al prescindir de muchos de sus minutos en el metraje final. Su ceño es algo que suma, pero esta vez Sean es una circunstancia (otra), buena, pero una circunstancia. 


En definitiva, el elenco forma parte de las aristas del diamante.

 
























 









Y todavía pienso en ella y concluyo que no vayas a verla si eres una franquicia de ti mismo, no vayas a verla si eres de los que tiene miedo a lo exquisito, no vayas a verla si quieres seguir creyendo que la vida puede ser fácil, no vayas a verla si eres insensible, no vayas a verla si crees que el vértigo es sólo a las alturas.


Nadie te espera, nadie te ha llamado, nadie nunca pensó en ti mientras se gestaba. Lo tuyo es otra cosa, estira la mano y tendrás mil; de éstas, en cambio, sólo una.


Malick es un genio






El árbol de la vida (2011) The Tree of Life (original title)

PG_13  139 min  -  Drama   -  


Director: 

Terrence Malick

Writer: 

Terrence Malick




por decir algo# simmon of life