DESENAMORADO DE TU AMOR

Ilustración by simmonsaid (2006)


Al día de la Lotería de Navidad lo llaman Día de la Salud, sin tener en cuenta que hay personas sufriendo alguna enfermedad y cuyas preocupaciones van más allá de ganar algo en la pedrea, pues por esa falta de sensibilidad compartida me complace decir que al día de San Valentín se le debería llamar el Día de la Masturbación o de las Pajas, como prefiráis (*)



(*) NOTA 1.A: que si no tenéis a alguien a vuestro lado (sin entrar en si es bueno o malo) sois básicamente una mierda, un cero a la izquierda en ésta, nuestra sociedad, tan ecuánime, tan justa. No sufráis, asumidlo lo antes posible, os hará un poquito más libres. En definitiva más vale estar mal acompañado que solo


Estoy a favor de San Valentín, cómo no estarlo, pero aprovecho para reivindicar que esta celebrada fecha debería ser un motivo para repartir consoladores y muñecas hinchables a nuestro alrededor, que las mejores promociones fuesen en güisquerías y puticlubes con un buen 2x1 en felaciones, y que las cajas de chocolate industrial (al licor) fuesen para aquellas veinteañeras que ya lo tienen difícil para ligar (mojar, quiero decir mojar), además, cajas compradas por ellas mismas, nada de regalos. Aquí no hay espacio para regalos de consolación, bueno, de consolación sí, pero no de pena (**).



(**)NOTA 2.B: Suena duro, pero lo peor de todo no es lo anteriormente comentado, lo peor son las sonrisas compasivas, los gestos condescendientes y el autoengaño. Claro que todos queremos tener a alguien a su lado. Si eres cursi dirás que "para acurrucarme bajo la manta mientras tomamos un chocolate calentito mientras vemos "Tú a Boston y yo a California" y si eres todo lo contrario "para que al calor del la tele haya una buena cena a base de polla con huevos, vamos merienda-cena y postre con bien de pelo". Sea lo que sea, en San Valentín todo es posible 

Ahora bien, no me gustaría caer en la crítica al consumismo de una fecha como la presente, no soy nadie para hablar de esto, o mejor dicho, para escribirlo desde mi iMac, pero no por ello debo negar una evidencia, negar la trama organizada que utiliza nuestras más tristonas necesidades de arrejuntamiento, de tristes ciudadanos asalariados y desesperados por ser aceptados, por ser queridos. No voy a entrar, porque somos cómplices de estas burbujas y no podemos quejarnos, no debemos, simplemente esperar a que nos explote en la cara. No seamos cínicos







Pero ahora lo que quiero es hacerme el héroe, el iluminado, el triunfador, y no por el hecho de que mi miembro viril sea un 40 % mayor que la media española (sí, saca la calculadora). Es por otra cosa, por haber sido la persona más desesperanzada, melancólica y perdedora que he conocido nunca, alguien que llegó a asumir que jamás podría compartir su vida con alguien, y aunque a veces me venga a la cabeza esas amargas reminiscencias del pasado algo pasó que lo cambió todo. 

No fue un flechazo, no fue una escena digna de Love Actually (con una canción de Dido de fondo), no fue un encuentro casual comprando Sugus morados, no rozamos nuestras manos y cruzamos nuestras miradas enamoradas, no, pasó en un cine de verano, pero nunca de una manera tan sencilla, ni siquiera satisfactoria, pero pasó, se gestó, se fertilizó, poco a poco, y ahora el Mundo parece ser diferente, pero no lo es, nunca lo ha sido ni lo será, el Mundo sigue siendo tan gris y triste como siempre y el rosa sigue siendo el color de las gomas de borrar Milán, de Hello Kitty y del Chopped, pero todo te empuja a creer que sí, que el Mundo ahora es diferente. Me niego a pensar eso, compartido sí, pero no distinto, no creo en el Amor como una enajenación, creo que un polvazo te puede volver loco (tarumba), la soledad, la enfermedad, la inseguridad en uno mismo, los complejos de inferioridad, el miedo a la pérdida y la pérdida en si, la ansiedad y sus celos, la violencia propia y repartida puede hacerlo. Muchas cosas pueden cambiar tu vida, la pueden joder, pero el Amor no, no hace que el Mundo gire al revés, no, creo que el Amor no tiene esa función (si vale esta expresión), no hay que empaquetarlo, ni ponerle lazos, rodearlo de flores y mariposas para decir claramente que el Amor sí es lo más bonito que le puede pasar a una persona, sí, eso sí, eso no lo puedo negar, pero bonito no es fácil, y no lo es todo.






Claro que es triste, sobre todo si hablamos del concepto de Amor que nos quieren meter desde que nacemos en el biberón hasta nuestra vejez en la Viagra, esa clase de Amor, el más desesperante, el mal entendido y el que trae una frustración detrás de otra. Miro a mi alrededor y veo a personas emparejadas que no son felices, personas que dan importancia a cosas que en realidad no la deberían tener, por lo caduco, por lo efímero, por lo superficial de relaciones que han de cumplir los requisitos de una falsa antropología, por vivir, en pocas palabras, una relación de trapillo. También veo a personas que ejercen el amor como buenamente pueden, personas que se miman y que se cuidan, personas que respetan al contrario por encima de cualquier dogma. También veo a personas que no se complican, follan y no hablan de sentimientos y no precisamente porque no los tengan. Veo personas que les gustaría amar en libertad y no se ven capaces, tienen miedo a dejarse amar, homosexuales que se resignan a vivir en la oscuridad. Miedo que alimenta la misma sociedad que ensalza un día como hoy el Amor.




Pero aún así no sabría decir cómo es el Amor Verdadero, jamás me atrevería, sería tonto,  ni los clásicos lo consiguieron, yo soy un puto bloguero ¿qué queréis? pero lo que sí veo es que el Amor Actual es como la Democracia Actual, sistemas temporales, con buenas intenciones pero con malos fines, formas erráticas de comportamiento, más frustrantes que la Ley de Dios y menos ordenada que la Ignorancia. 


Es crispante creer que nos han vendido el Amor como algo necesario para alcanzar no sé qué plenitud, pero es así. El Amor lo debería ser todo y no lo es, por eso no creo en él. Creo que no queremos a nuestras familias, a nuestros padres y hermanos, a nuestros amigos, a los que nos rodean en general, no nos queremos a nosotros mismos, porque ser egoísta no es quererse.


Creo que lo más vital de todo es apostar por el Afecto, el Respeto y el Cariño, creo que el fundamental follar y ser follado, pero lo que creo por encima de todo es que cada uno tiene que vivir su vida como pueda y que sobre todo   dejemos  de decirle a los demás lo que deben sentir, porque eso es ser un verdadero HIJO DE PUTA


Feliz día de San Valentín.

PD: y sí, estoy enamorado.